La industria automotriz es uno de los sectores más automatizados del mundo y la evolución de su intralogística ha pasado por diversas etapas. Del uso de carretilleros manuales, al despliegue de vehículos de guiado automático (AGV) y, posteriormente, a la introducción de los robots móviles autónomos (AMR).
Estas transiciones no significan la sustitución de una tecnología por otra, sino una evolución hacia sistemas más inteligentes, flexibles y rentables que permiten una gestión más eficiente de los procesos logísticos en la línea de producción. Las empresas del sector automotriz, caracterizadas por sus altos volúmenes de producción y estrictos tiempos de entrega, son las que más se benefician de esta transformación.
La automatización no es solo una necesidad, es una estrategia para asegurar la competitividad y la sostenibilidad en una industria en constante desarrollo. Desde Aritex, lideramos este cambio, ofreciendo soluciones integrales que optimizan la logística interna de las plantas de producción del sector automotriz.
Por eso, en este artículo, exploraremos en profundidad las razones detrás de las innovaciones tecnológicas en la gestión de la intralogística del sector del automóvil, sus beneficios y sus desafíos.
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Evolución al ritmo de los puntos de dolor de los fabricantes
Hace dos décadas, la implementación de AGV surgió como una respuesta directa a los costes estructurales asociados con la mano de obra, los errores humanos y los accidentes. Al estandarizar rutas cerradas y automatizadas mediante guías y reflectores, los AGV mejoraron la eficiencia y la seguridad en los procesos de producción de los fabricantes de equipos originales (OEM) y sus proveedores (Tier 1 y Tier 2).
Ahora, los OEM, Tier 1 y Tier 2 tienen contextos y necesidades diferentes. Esto ha generado una nueva vertiente tecnológica en la que las condiciones más exigentes de los OEM implican soluciones automatizadas más independientes y autónomas. Principalmente, buscan superar los circuitos cerrados y las paradas frecuentes por la rigidez de las rutas de los AGV, ya que, aunque son vehículos automatizados, no son inteligentes en sí.
En la actualidad, la mayoría de AGV antiguos implican grandes costes de mantenimiento debido a la necesidad de numerosas unidades en cada proyecto de automatización logística. Además, su compleja programación e infraestructura fija genera un black box, es decir, hacen a las empresas dependientes de los proveedores de estos vehículos automatizados, añadiendo nuevos costes cada vez que quieren implementar nuevas rutas.
Distinciones tecnológicas entre AMR y AGV
Aunque a nivel de hardware los AGV y los AMR son muy similares, una de sus principales variaciones surge en un componente clave: el controlador lógico programable, también llamado PLC. Se trata de un sistema electrónico de memoria no volátil de los AGV que guarda instrucciones para que la máquina las ejecute. Es el cerebro que guía la automatización, pero sus órdenes no dan pie a interpretación y, por lo tanto, la limita a seguirlas sin más autonomía. En cambio, los AMR funcionan directamente con PC y softwares más potentes para absorber más cantidad de datos, procesarlos de manera más rápida y así poder dar mejores respuestas a los procesos.
Los AMR aparecen como respuesta a las limitaciones de los AGV apostando por la simplicidad y la adaptabilidad como principales ventajas. No emplean infraestructuras fijas, sino que basan la creación de rutas virtuales, como la programación por grafos o por zonas.
Esto permite a estos robots gestionar su navegación y la toma de decisiones en entornos dinámicos sin necesidad de programar manualmente cada ruta. Cada grafo está compuesto por nodos, puntos específicos en el mapa o entorno donde se toman decisiones (ubicaciones clave, como estaciones de carga, puntos de entrega o intersecciones); y aristas, conexiones entre nodos que representan posibles rutas de desplazamiento; permitiendo al AMR poder desplazarse por cualquier parte del escenario y así evitar circuitos cerrados y aportando mayor flexibilidad.
A diferencia de los AGV, el sistema de grafos permite a los AMR realizar desvíos automáticos hacia rutas alternativas, por ejemplo, si hay obstáculos inesperados que bloquean el camino. También hace posible la priorización de tráfico cuando hay varios AMR en una misma área. En Aritex, hemos tenido la experiencia de ver cómo, una flota de dos AMRs podía realizar el trabajo que realizaban un cliente con 4 en las mismas tareas, cumpliendo así sus objetivos de entrega, ya que esta tecnología permite compartir más tareas con la misma flota de manera sencilla, sin discretizar AGVs a una sola ruta.
La independencia adquirida de la tecnología de reconocimiento del entorno de los AMRs y su programación flexible permite flotas más reducidas y menos costes operativos en trabajadores destinados a la vigilancia de la máquina, que con los AGV. Los AMR son independientes hasta el punto de acudir a la estación de carga a demanda, sin asistencia humana, por lo que el ahorro en OPEX es evidente.
Entonces, ¿adiós a los AGV?
No, los AGV no desaparecen y sus tecnologías también avanzan para conseguir ser más robustos. Estamos siendo testigos de alta modernización de su software para hacer frente a la competencia de los AMR. Su evolución viene parcialmente motivada por la decisión de las empresas de optimizar y mantener estas tecnologías adquiridas en el pasado en lugar de adquirir AMR. No obstante, su nivel de complejidad programática y dependencia de la infraestructura fija siguen sin liberar a las empresas de la dependencia excesiva del proveedor de automatización.
En ese sentido, hay que remarcar que las soluciones universales en el sector automoción son escasas y lo que representa limitaciones para unos son ventajas para otros. Por ejemplo, hay compañías que prefieren la rigidez de los AGV, ya que los AMR pueden representar cambios de ritmo inesperados para su flujo de trabajo o accidentes por desconocimiento de la ruta del robot.
Competencia entre AMR: el poder diferencial de un gestor de flotas
El gestor de flotas es el software encargado de interpretar los grafos de movimientos para gestionar los AMR. Un gestor más o menos desarrollado es un factor distintivo entre fabricantes de estos robots automatizados y facilitan la diversificación de gamas de productos y precios. El papel de los integradores de automatización logística, como Aritex, es escuchar las necesidades de nuestros clientes para ofrecer el producto perfecto para sus objetivos y circunstancias. Unas prestaciones alineadas con estos puntos consiguen los mejores resultados.
En un nivel todavía mayor de gestión podemos encontrar las IMP (Intralogistic Management Platform). Una IMP permite gestionar y coordinar una flota de AMR, independientemente de su marca o proveedor. A través de protocolos de comunicación como VDA 5050, los AMR de diferentes fabricantes pueden «hablar» entre sí y con el sistema central.
La IMP recibe las órdenes de trabajo, por ejemplo, transporte de piezas de un punto a otro, y las distribuye entre los AMR disponibles en función de criterios como tipología de AMR, ubicación y proximidad del robot al punto de recogida, carga de trabajo actual del AMR y estado de la batería. Esto asegura que la tarea se complete de la manera más eficiente posible, reduciendo tiempos de espera y costes. Sin duda, esta plataforma en un elemento estratégico para maximizar la eficiencia y competitividad en entornos automatizados.
Confianza en la robótica móvil como llave del cambio
En Aritex, trabajamos con los mejores fabricantes de AMR, como KUKA y MiR, para adaptar tu proyecto a lo que realmente necesitas, ni más ni menos. Siempre con la garantía de hacer crecer tu proyecto en el futuro gracias a la escalabilidad característica de los AMR.
Somos conscientes de que cambios tecnológicos como la automatización pueden generar desconfianza, ya que se basan en la sustitución de la mano de obra humana. Normalmente, esta estrategia se ejecuta con el fin de reubicar el esfuerzo humano en otras áreas, donde el valor añadido sea insustituible por una máquina.
El conocimiento a la hora de interactuar con los AMR ayuda generar confianza en la tecnología, por eso, nuestro equipo se encarga de formar a los operarios de nuestros clientes. Los proyectos incluyen una formación básica. También realizamos capacitaciones más avanzadas para aquellos interesados en expandir su interacción con el robot automatizado y aprovechar su programación sencilla para generar nuevos layouts y procesos.
Como líderes globales de automatización de líneas de producción, en Aritex, trabajamos también la transformación intralogística, estableciendo nuevos estándares de automatización y contribuyendo a un futuro industrial más inteligente, seguro y sostenible. Nuestra misión en medio de estos cambios en compañías del sector automoción es desarrollar y proporcionar soluciones avanzadas de robótica móvil que optimicen la eficiencia operativa, mejoren la seguridad y promuevan la sostenibilidad en la industria automotriz y otros sectores, mediante la innovación continua y la colaboración con nuestros clientes y socios tecnológicos.














